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Odín

  Hay muchos dioses y diosas en la mitología nórdica. Sin embargo, la mayoría de las historias que se conservan se refieren a dos dioses: Odín, con su hijo Thor, yel hermano de sangre de Odín, Loki, que vive en Asgard con los aesir y es hijo de un gigante.





    Aquí me voy a referir a nuestro dios más viejo y eminente que es Odín.

    Es conocedor de muchos secretos. Dio un ojo a cambio de la sabiduría y se sarificó para conocer las runas y alcanzar el poder.

     Se colgó de Yggdrasil, el árbol del mundo, y allí permaneció nueve noches. La punta de una lanza le perforó un costado y lo hirió gravemente. Los vientos le azotaron el cuerpo suspendido. No probo bocado ni bebió una sola gota de agua durante nueve días y nueve noches. Se quedó a solas con su dolor, sintiendo que la llama de la vida se apagaba lentamente.

     Pero cuando el frío y el sufrimiento lo llevaron al borde de la muerte, su sacrificio dio un oscuro fruto: en el éxtasis de su agonía, bajo la vista y las runas le fueron reveladas. Las descifró y comprendió su significado y su poder. Entonces se rompió la cuerda y Odín cayó del árbol, soltando un alarido.

    Entendida la magia. Ya podía controlar el mundo.

    Odín tiene muchos nombres y títulos. Es el padre de todos, el señor de los condenados, el padre de los caídos en la batalla. Es el dios de los cargamentos y de los prisioneros. Lo llaman Grimnir y Tercero. Tiene diferentes nombres en cada páis, porque los distintos pueblos le rinden culto de diferentes formas y en muchas lenguas, pero en el fundo todos veneran a Odín.

    Viaja disfrazado, para ver el mundo tal como lo ven sus habitantes. Cuando se mezca con nosotros, asume la figura de un hombre alto, vestido con capa y sombrero.

    Tiene dos cuervos llamados Huginn y Muninn, el "pensamiento" y la "memoria". Las dos aves van y vienen por el mundo, atentas a las novedades, y lo informan de todo. Se lo posanen los hombros y le susurran al oído.

   Cuando Odín se sienta en su encumbrado trono, el Hlidskjalf, abarca con la vista todas las cosas, estén donde estén. Es imposible ocultarle nada.

    Fue el quién trajo la guerra al mundo. Las batallas comienzan con el lanzamiento de una lanza contra el ejército enemigo y la consagración del combate y sus caídos al dios Odín. Si sobrevivís a la batalla, es por la gracia de Odín; si caéis, es porque os ha traicionado.

     Si morís con honor en la lucha, las valquirias, hermosas doncellas guerreras que recogen las almas de los nobles muertos, os llevarán a la fortaleza conocida como Valhalla, donde os estará esperando Odín. Allí beberéis, lucharéis y participaréis en interminables festines y batallas, a las órdenes de Odín.

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